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lunes, 4 de enero de 2016

Cuando la arquitectura soporta, también, la fe I


Una anciana tibetana desliza sus dedos sobre unos rollos cilíndricos que contienen antiguos mantras, haciéndolos girar a la par que repite en su interior las mismas palabras sagradas. Un hombre hindú cree limpiar su espíritu bañando su cuerpo en las aguas que rodean el templo dorado de Amristar. Un maestro del Corán instruye a una pequeña en las enseñanzas básicas del libro sagrado de los musulmanes. Un etíope cristiano muestra orgulloso la incisión auto infligida en su frente ya cicatrizada en forma de cruz.  

Fotos del concurso Faith through a lens, autores de izquierda a derecha: Pramal Lad, David Smith y Simon Hathaway


Estas son parte de las fotografías premiadas en la última edición del concurso “Faith through a lens” convocado por un número de organizaciones de caridad británicas que promueven la concurrencia entre las más diversas religiones y credos del planeta.  No existe ningún tipo de discriminación para los participantes, deben eso sí, capturar la esencia de un momento íntimo, profundo y a la vez estético en que una persona o un grupo humano manifiesta de forma explícita su creencia en algo o en alguien supremo bajo lo cual estructuran sus vidas. 

Entre otras cosas, el concurso intenta compilar y mostrar la importancia que sigue teniendo la fe en millones de creyentes que se abandonan ante un ritual, que se absorben en un momento de contemplación divina o que sacralizan cualquier actividad en apariencia profana, enriqueciendo de esta manera sus terrenales vidas para situarlas en una dimensión superior.

Pero así como en la mayoría de los casos son los fieles los protagonistas, un ojo acucioso no puede dejar de advertir la importancia que juega la arquitectura en la construcción de este andamiaje propicio para  un acercamiento con lo inefable, materializando así espacios para la fe.

Revisando anteriores ediciones del concurso, el archivo provee un importante material gráfico para ensayar algunas reflexiones que desde hace algún tiempo vengo haciendo sobre el tema. Me inclino por dividir los comentarios en cuatro grupos: Muros, interiores, escenarios urbanos y marcas en el territorio que iré desarrollando en este, y en siguientes posts.


1.- MUROS

La obstinación humana por un centro

Desde que el hombre abandonó el nomadismo y se volvió sedentario empezó a organizar su mundo a través de un centro. La seguridad que brinda un referente conocido ante la inmensidad de territorios ignotos hizo que ciertas construcciones fueran adquiriendo connotaciones simbólicas y místicas. La idea primigenia del axis mundi o eje del mundo que conecta la tierra con el cielo se desarrolló de manera bastante similar en muchas culturas inconexas.

Esta idea de pertenencia  a un lugar y a la vez la fe puesta en una divinidad relacionable con el medio físico y cultural desarrollado, era capaz de completar la esencia humana advertida desde un principio como algo no limitado a lo terrenal; siendo esto el germen de las más grandiosas producciones constructivas, pues llevaban el fundamento de una intencionalidad trascendente.

Esta idea de centro para el pueblo judío es asociada con el monte del templo, lugar escogido por el rey David para construir el lugar más sagrado para los hebreos, el gran templo de Jerusalén. No es objetivo de este texto referirse a la historia posterior que destruyó al templo ni a la diáspora que parece ser una constante en el pueblo judío. Interesa adentrarnos en esas imágenes que dan cuenta de  una necesidad terrenal y espiritual del pueblo judío esparcido por el mundo entero por retornar a sus orígenes y con esto a la esencia de lo que son. Cientos de miles de fieles visitan el muro occidental para ofrecer oraciones, recitar salmos y pedir por la llegada del mesías prometido hace miles de años. Cuenta la tradición que esta sección del muro fue construida por la gente más pobre del pueblo y que en premio a su esfuerzo Dios les prometió que su muro jamás caería y que si fuera necesario sería defendido por un ejército de ángeles.

Un judío marcha a paso firme a cumplir un ritual practicado por sus antepasados desde hace centurias, mientras un grupo de mujeres judías ya lo hace en el sector asignado especialmente para ellas, mientras tanto una paloma en primer plano parece reclamar por una paz que lamentablemente no existe en esa parte del mundo.

Fotos del concurso Faith through a lens, autores de izquierda a derecha: Stephen Penney y Sharon Davidson 
Lo inmaterial revelado en un muro

La idea de un Dios inmaterial, puro espíritu carente de una entidad corpórea pero a la vez omnipresente en todas las cosas es común muchas de las religiones del mundo. El fiel necesita  no una epifanía pero si un símil capaz de sustentar lo que a veces suele ser ininteligible. Es así que a veces de una forma intencionada y otras tantas de manera casual los muros se convierten en telón de fondo para que la luz proyecte lo que un espíritu atento suele relacionar con la presencia divina.

Resulta objetiva la aparición de la luz en un muro, así como su discurrir a través del mismo conforme el paso del tiempo,  lo cual es fácilmente relacionable con los tiempos cósmicos, sin embargo resulta subjetiva la experiencia del fiel que contemplando este fenómeno lo atribuye a lo sagrado.

En las fotos se puede ver al centenario muro de una iglesia renovado por la emulsión de colores que proyectado momentáneamente en una de sus caras, producto del reflejo de unos vitrales recientemente colocados, genera una atmósfera mística renovada. Por otro lado la sombra de una cruz cristiana proyectada momentáneamente en un muro de piedra recorre lentamente su superficie, mientras que, en otra foto,  otra cruz aparece de manera espontánea cuando un rayo de luz vertical complementa su segmento horizontal en donde figura el nombre de Jesús de Nazaret. 

Fotos del concurso Faith through a lens, autores de izquierda a derecha: Angela Broadberry, Helen Frost y Jez Cunningham 

Oyendo desde la profundidad de los muros

Está ya dicho que un muro puede convertirse en el escenario propicio para la manifestación de lo efímero y etéreo lo cual es fácilmente asociado con lo divino, pero puede ser también un muro que por las inscripciones simbólicas o textuales sea la fuente de mensajes explícitos para los eventuales habitantes o feligreses.

Perdido en el tiempo se encuentra el nacimiento de ciertas construcciones fonéticas que parecen incluso anteceder la aparición del lenguaje utilitario. A estas pequeñas palabras o breves frases se les atribuyen funciones mágico religiosas que repetidas de forma reiterada y rítmica son el portal de acceso a estados místicos. Utilizados en algunas culturas orientales a manera de mantras la oración reiterada y monótona sigue siendo practicada a veces de manera individual y otras colectiva. 

La arquitectura es muy rica también en la reiteración de elementos que van constituyendo las partes de un todo y que muchas veces nos envuelve proponiéndonos un discurso abstracto, sin embargo otras tantas su discurso es mucho más explícito, como en el caso de los capiteles historiados del románico o como las portadas barrocas americanas.

Foto del concurso Faith through a lens, autor Brian Tunnard
En la fotografía una mujer recorre por la parte inferior del palacio de Potala, ubicado en Lhasa, capital del Tibet y centro del budismo tibetano. En su andar va haciendo girar las ruedas de oración, unos antiguos artefactos que contienen mantras escritos en sánscrito que le fueron enseñados a la anciana desde que fue niña y ahora los repite mientras los va tocando haciendo girar los rollos del muro y el pequeño que tiene en su propia mano. Una forma de orar con el alma y con el cuerpo también.

CONTINUARÁ…

Se han ajustado las imágenes para adaptarlas al formato del blog, las originales pueden verse en la página oficial del concurso que es: http://www.faiththroughalens.co.uk o en su dirección de facebook:https://www.facebook.com/Congregational/photos_stream


7 comentarios:

  1. Creo que está confundiendo lo místico con lo puramente sensorial. Es una interpretación que conlleva a malas prácticas de la fe que no debería apuntalar con sus comentarios.

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    1. Roberto, gracias por tu comentario, lo que he querido mostrar es la arquitectura hecha de manera conciente para construir una espacialidad propicia para albergar un ritual, un acto contemplativo o cualquier otra práctica religiosa realizada por una persona o un grupo humano alrededor del mundo. Entrar en el terreno de si hay buenas o malas prácticas de fe me parece algo muy subjetivo y personal, por lo cual no me atrevo a opinar ni discrimiar. Gracias de nuevo por leer el blog.

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    2. Gonzalo: Interesante la perspectiva que ofrece tu artículo. Concuerdo contigo cómo lo material alberga lo inmaterial convertido en fe o en acto de fe. Igualmente interesante la aplicación del simil entre las mandras, repeticiones fonéticas, con las repeticiones de los motivos en la arquitectura barroca americana. Algtuien pensará y lo hará bien, que se trata de buscar la simetría, pero al fin y al cabo la simetría sintetiza lo divino.

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    3. Exacto Dante, sería imposible dejar de reconocer que la mejor arquitectura siempre ha sido hecha desde la idea de trascendencia y desde la fe. Desde stonehenge, pasando por Machu Picchu, siguiendo con las catedrales góticas y observando también las iglesias barrocas americanas, estas obras reflejan los inmensos esfuerzos de muchísima gente alentados por un ideal supremo.

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  2. Desde el título "soporta la fe", que espero se trate solamentede un desliz bien intencionado, los comentarios adicionales suponen una confusión en los temas asociados a la mística religiosa con lo estrictamente sensorial. La arquitectura no soporta la fe, la arquitectura solamente alberga actividades religiosas también. La fe es un tema complejo el cual es muy manoseado irresponsablemente. Salvo que como en muchos casos solamente sea por marketing.

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    1. Roberto, respeto tu opinión pero no la comparto. Ya que veo te interesa el tema te recomendaría leer algo de fenomenología, sobre todo de fenomenología trascendental. Revisa por ejemplo lo escrito por Edith Stein ( Discípula del mismo Edmund Husserl) y canonizada en 1998, allí verás lo perfectamente compatible que puede resultar la observancia de lo fenomenológico ( en donde la arquitectura puede jugar un rol fundamental) con el desarrollo de una intensa vida espiritual. No cero pues que a Santa Teresa Benedicta la haya interesado el "márketing". Saludos

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  3. Entiendo que no quieras quedar mal, te recomiendo leer con más cuidado lo mismo que has leído sobre la fe.

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